Por Leticia Miranda - NBC News
Después de más de 10 años de ahorro, Joanna Flores por fin tenía lo suficiente para hacer el pago inicial de su primera casa. Flores, una informática de 35 años y madre soltera de dos hijos en Fresno, California, reconoce que vivir con sus padres le permitió ahorrar unos cientos de dólares cada vez que podía.
"Hubo muchos momentos en los que quise rendirme", cuenta a NBC News. "Sólo el hecho de saber que a largo plazo estaba ahorrando dinero me empujó a seguir adelante", agrega.
Aunque contribuyó en los gastos de la casa de sus padres y con la hipoteca, en su mayor parte se centró en ahorrar y construir su crédito. El año pasado, ganó una oferta para una vivienda de tres dormitorios por 245,000 dólares y consiguió un préstamo por primera vez para comprarla.

Para ello usó sus 3,000 dólares de ahorros y los 3,000 dólares de su estímulo pandémico para hacer el pago inicial. "Es algo que quería para mis hijos. Quería que tuvieran un lugar propio y un lugar al que pudieran llamar hogar", explica.
Tras perder el 66% de su riqueza familiar durante la Gran Recesión, los propietarios latinos como Flores están mostrando ahora un crecimiento récord.
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El número de viviendas en manos de latinos ha aumentado de forma consecutiva en los últimos 6 años, según un informe de 2020 de la Asociación Nacional de Profesionales Inmobiliarios Hispanos, un grupo comercial.
Los latinos son el único grupo demográfico de Estados Unidos que ha aumentado su tasa de propiedad de vivienda y se prevé que pase del 49% al 51% entre 2020 y 2040, según informó este año la organización de investigación de políticas públicas sin ánimo de lucro Urban Institute. El nivel para el resto de grupos raciales, incluidos los blancos, disminuirá previsiblemente, según el reporte.
"Los latinos tienen una tendencia adicional a los bienes raíces como medio para construir activos", señala Noerena Limón, vicepresidenta ejecutiva de políticas públicas de la Asociación Nacional de Profesionales Inmobiliarios Hispanos, o NAHREP. "Dado que la propiedad de la vivienda constituye un porcentaje tan grande de la riqueza, los latinos van a ser parte integral en el impulso del crecimiento de la propiedad de la vivienda durante las próximas décadas", concluye.

El auge de la propiedad por parte de los latinos está ayudando a impulsar el crecimiento de la economía en general. La Asociación Nacional de Constructores de Viviendas estima que la vivienda representa entre el 15% y el 18%del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos.
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En 2019, los latinos contribuyeron con 423,000 millones de dólares en el PIB sólo a través del mercado inmobiliario, según NAHREP. El PIB total de los latinos en Estados Unidos ascendió a 2.7 billones de dólares en 2019, más que el PIB de países como Italia, Brasil y Canadá, según un informe publicado el miércoles por la organización de investigación de datos sin fines de lucro Latino Donor Collaborative.
Limón dice que habrá "un aumento sísmico de la riqueza porque los latinos juegan un papel muy importante en el impulso de la riqueza, dada la apreciación del precio de la vivienda en el último año y cómo la gente construye la equidad en sus hogares".

Los precios de las viviendas en todo el país se han disparado durante la pandemia. El precio medio había subido un 19.7% en julio en comparación con el mismo periodo del año pasado, según los últimos datos del índice S&P CoreLogic Case-Shiller U.S. National Home Price NSA.
Los latinos son mucho más jóvenes que otros grupos raciales del país. Eso significa que hay un mayor segmento de personas en sus mejores años para comprar una vivienda, afirma Jun Zhu, profesor asistente visitante en el departamento de Finanzas de la Universidad de Indiana-Bloomington y miembro no residente del Instituto Urbano.
Casi uno de cada tres latinos tiene entre 25 y 44 años, la edad en la que tradicionalmente se compra una vivienda, según la Oficina del Censo. Además, están comprando casas a un ritmo similar al de generaciones pasadas, apunta Zhu.
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Sin embargo, los latinos se enfrentan a retos estructurales para comprar una casa en comparación con las poblaciones blancas y asiáticas. Por ejemplo, sus padres cuentan con menos riqueza, las puntuaciones de crédito son más bajas, los ratios de deuda a ingresos son altos y hay una mayor proporción de trabajadores por cuenta propia, lo que ralentiza la tasa de propiedad de la vivienda, subraya Zhu.
Estas barreras no han hecho más que aumentar en el transcurso de la pandemia, creando el clima de acceso al crédito más restrictivo de los últimos seis años, según el Índice de Disponibilidad de Crédito Hipotecario de la Asociación de Banqueros Hipotecarios.
El acceso al crédito se ha endurecido en los dos últimos años, ya que los prestamistas gestionan una avalancha de nuevos prestatarios, dando prioridad a los solicitantes de primera calidad, mientras que las tasas de morosidad siguen siendo más altas que las anteriores a la pandemia, según la NAHREP.
